miércoles, 10 de agosto de 2011
MUCHO RUIDO Y POCAS NUECES
jueves, 21 de julio de 2011
CIRCULO VICIOSO
miércoles, 12 de enero de 2011
The Mountain
jueves, 21 de octubre de 2010
Carta a la Argentina
Hay tantas perspectivas desde donde abordarlo y sin embargo no encuentro ninguna que lo justifique.
En mi cajón tengo 3 pasaportes, dos claramente vencidos y el actual. Otra gente, y no necesariamente de escasos recursos, no puede siquiera acceder a tener uno.
En la Argentina no tener pasaporte es lo que menos afecta. De hecho los viajes transcurren igual, solo que el limítrofe es nuestro país.
Preguntenle sino a los secuestradores de Matias Berardi, si el hecho de que éste se haya escapado y lo hayan visto 15 personas, los retuvo de, luego de agarrarlo nuevamente y pasar la noche con el, viajar de Benavidez a Campana y matarlo.
Berardi era joven, tenia un futuro...pero no porque jugaba al Rugby, vivía bien y tenia amigos, sino porque no le daba miedo construirlo.
Sin embargo pareciera ser que el terror de las demás calles, es un sentimiento que egoístamente deja sobrevivir a unos pocos.
Dante Alighieri en “La Divina Comedia” describe, dentro del infierno, el cerco 0: “El Antiinfierno”. En éste se castiga a los indiferentes, a los que nunca se jugaron por nada ni por nadie. Nunca eligieron, y por esta opción, su castigo era estar atascados ahí dentro.
A veces me pregunto si este cerco representa la Argentina, y si todos nosotros somos esos indiferentes que la habitan.
Me siento triste, desilusionada, y todavía no viví lo suficiente como para estarlo.
Todavía no soy abuela para sentir lo que siente Hebe de Bonafini cuando dice lo que dice. Pero la veo a mi abuela esperando sentada que le aumenten su jubilación.
Tampoco estoy preparada para ser madre...pero de todas formas cuestiono cuántos Isidros habrá que perder para que a Scioli le desaten las manos.
Todos nos creemos que somos intocables, hasta que nos tocan y nos damos cuenta que somos un número más. Y el día que nos tocan, los siguientes intocables más cercanos se sienten tocados y recién ahí se acuerdan de hacer ruido.
Cuándo se va dejar de trabajar en las cosas que pasaron para planificar que no pasen?
La venta y distribución de los derechos humanos no es Papel Prensa. Con los desaparecidos, la Amia y Cromañon se está en deuda, pero con los que todavía estamos también.
lunes, 16 de agosto de 2010
Avenues
viernes, 16 de abril de 2010
ALGO QUE NO TOLERO
jueves, 25 de marzo de 2010
Gorda Glotona!
Eran las 10 de la noche. Acababa de terminar de comer una pechuga de pollo horrenda. No quiero parecer una desagradecida ¿pero existe en el animal algo más triste o seco que esta parte de su cuerpo?
Me acomodé, como cualquier gorda que termina de comer: en el sillón con el almohadon sobre la panza. Estaba lista para ver ciega a citas cuando me di cuenta que no estaba realmente feliz con lo que había comido. Necesitaba algo dulce que me pudiera hacer olvidar la angustia. ¡Chocolate! pensé, me levante como un perro detrás de su huesito escondido y me dirigí al sitio prohibido-mi novio lo llama el placard de tu mama- lo que no sabe mi novio es q de vez en cuando lo compartimos jiji!
El nombre real es "secreter", ese tipo de muebles que está conformado por una puerta que se abre para abajo y queda colgando en forma horizontal. Luego tiene tres cajones debajo, los cuales se abren de forma corriente.
En ese placard siempre hay algo rico escondido, tiene una llave de la cual soy esclava. Cada vez que la agarro, se convierte en la dueña de mi mente. La muy mal nacida me dice al oído: "usaaaame, usaaaame". Se complota con el placard que me insiste con tono ya mas elevado: "abriiime, abriiiiiiiime". Y yo obviamente ¿Qué hago? Lo abro...no voy a mentir.
Pero esta vez lo mas peligroso no fueron las calorías que estaba por ingerir si no el vacío hayado. No había ni siquiera un cacao vencido. Cerré la puerta del placard con toda mi furia, le di un giro a las llaves e intente abrir el cajón de abajo para ver si por ahí mi mama había cambiado de lugar el chocolate. Pero no sólo no había nada si no que BOOM! Se me cayo la puerta del placard arriba de la nariz, directa y estrechamente. Creo que nunca grite tanto!!!
Me encontré con una raya roja y profunda en el tabique, sin chocolate y con un programa empezado.
¿Y todo saben porque? Por gorda glotona.
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miércoles, 24 de marzo de 2010
Mr Grey
¿Un neutro?
¿Un ni?
¿Qué hacemos las personas que no creemos en los grises?
Muchos ignorantes creen que nuestro problema simplemente pasa por desviarse a un extremo o a otro; pero la cuestión de ese maldito color esta presente cotidianamente y no nos damos cuenta.
¿Que hacemos cuando el semáforo esta en amarillo? ¿Que significa? Por que el rojo y el verde esta claro. Ahora, el amarillo es confuso... siempre hay algún necio, soberbio que contestaría: "es una señal de tránsito para que empieces a frenar". Todo muy copado pero, en un país como Argentina eso es igual a "seguí que tenes dos segundos más". Entonces algunos frenan, otros siguen y otros chocan entre sí. Todo por ese doble sentido que no es ni una cosa ni la otra.
Cuando estas a dieta y te dicen "comete un bocadito, no te hace nada" ¿imaginense si tuviera esa actitud flexible todos los días de la semana?
Sos positivo o negativo, ¿como se puede creer que algo te puede salir normal? uno o esta contento o angustiado, ¿o hay días que te despertas y decís hoy estoy de un humor estable?
hay una cosa especialmente que me irrita: cuando te preguntan si estas enamorado, ¿Qué contestas? sí o no. Que es esa contestación contemporánea: "no sé lo que es el amor", el "estoy confundido", "no sé lo que me pasa". Uno está o no está, no se puede estar en dos lados al mismo tiempo ni sentir dos cosas diferentes. No se puede querer a dos personas, para querer por igual, el de arriba nos dio una mamá y un papá (que tampoco estoy segura que sea el caso)
Sin estar muy lejos, alguien le pondría al arte de su página web, aviso publicitario, afiche, folleto, el color gris de fondo?
Sí, si trabajas para una empresa de seguros o en un banco y ya entiendo por donde viene la mano.
El "mas o menos". No hay mas o menos, bienvenidos al mundo real ¡el mas o menos no existe! es un término inventado para los que no se animan a dar una respuesta contundente.
La postura política: creo que este punto no hay que explicarlo. O no entendes nada, o entendes todo. Si no queda la otra: hacerte el pelotudo. o bancas al gobierno o no lo podes escuchar.
Y estos son sólo factores comunes, que le pueden pasar a cualquiera, los que sufrimos el sindrome del blanco o negro lo padecemos.
lunes, 1 de marzo de 2010
What ever happens, happens for a reason...
Las ideas van y vienen, son miles de proyectos que no se concretan, voluntad interminable para errar lo indescifrable, vulnerar de todo…hasta de vos mismo.
¿Qué pasa cuando todos confían en vos menos el otro yo? ¿Qué pasa cuando los talleres son más caros de lo que cobrás? ¿Qué pasa cuando ya no pasa nada y todavía no empezaste?
Querer hacer de tu carrera una victoria es prácticamente imposible en un país donde la intelectualidad esta mal cotizada. “¿Trabajar en radio? De hobby porque no cobras un mango...” “¿Ser escritora? Cuando tengas 40 y con un segundo trabajo”
Ahora, ¿y si no quiero trabajar por hobby?¿Y si quiero hacer de la miserable escritura mi vida? El verdadero complejo sale de uno mismo…
Todo, todo es un cliché –hasta la misma palabra lo és- un artista sin obra, un arte desperdiciado por su propia industria.
martes, 16 de febrero de 2010
La convivencia me hizo odiarlo
Con Pablo nos pusimos de novios un 23 de noviembre mientras recibíamos el calorcito en Buenos Aires. Estábamos realmente enamorados, se supone que lo seguimos estando. El me decía pupi y yo le decía po, ahora nadie se dice nada. La relación de novios era perfecta, hacíamos el amor, nos convertíamos en pizza y después tasa, tasa cada uno a su casa. Nos extrañábamos todo el tiempo, las horas no eran suficientes. Hablábamos por teléfono todas las mañanas, medio días, tardes, noches, no sé como no hablábamos mientras dormíamos. Nuestra dependencia era exigente, pero al mismo tiempo nos dejaba un espacio para nuestras amistades, familia y mascotas. Digamos que era una libre tendencia a elegirnos.
Cumplimos 5 años juntos, teníamos 26 años de edad y con un trabajo estable cada uno. Pablo no dudo en proponerme ir a vivir juntos, yo casi me asfixio. La verdad que la idea me aterrorizaba, ¿qué venía después? ¿vestirme de blanco? ¿parir? ¿pelearme por quien les lava la cola?
A esa edad, más cerca de los 30 que de los 20, uno quiere ir para atrás, no para adelante. Pablo no era como yo, se ve que el quería ir derechito, sin escala ni desvíos. El asunto fue que tuve que sentarlo y explicarle mis razones, porque lógicamente él no entendía como yo no quería ir a vivir con él. Pablo pareció entender que yo me acababa de ir a vivir sola, necesitaba mis espacios para crear, para madurar, para conocerme de una u otra manera. En fin toda explicación que dan los hombres cuando no quieren compartir algo con las mujeres.
Cuando yo vivía con mis padres en Palermo, Pablo vivía en Lomas de Zamora entonces se quedaba a dormir en el cuarto de al lado . Cuando me fui de mi casa (al ser hija única), me mudé a un departamento cerca de ellos, por lo tanto lejos de él. Al principio, Pablo se volvía a su casa. Después con el tiempo se quedaba en lo de un amigo de él que vivía cerca mío. Ya a lo último se traía una bolsa de dormir y me decía que se iba ir a dormir al auto. Obviamente terminó en mi cama por tres semanas, dos meses, y finalmente un año. Durante el transcurso de éste último año se fue trayendo sus cositas, insignificantes para él, un mundo para mí. Ya saben, el cepillo de dientes, calzoncillos, maquinita de afeitar, de pronto tenía un cajón que le pertenecía a él .
El loft armonioso terminó siendo mi más grande pesadilla. Se suponía que debía disfrutar la etapa de vivir sola, pero resultó ser que esa etapa nunca existió. No entiendo cuál fue el exacto momento que permití que se venga a vivir conmigo; busco, rebusco en mi mente y veo la realidad convertida pero no la construcción.
Se supone que un hombre en la casa te da seguridad, protección, compañía, ayuda doméstica por decirlo en castellano. Ahora cuando se tienen que encargar de cocinar, lavar, secar, y limpiar, son obligaciones femeninas. Y las tareas que pueden llegar a considerarse masculinas tampoco saben hacerlas. Entonces ahora no sólo vivo con un animalito inservible, sino que tengo que cocinar, lavar y secar por dos. Las lámparas quemadas me las viene a cambiar mi papá, la canilla seguiría goteando si no fuera por mi abuelo, los tornillos faltantes los repongo yo y los electrodomésticos que se rompen los llevo arreglar también yo.
No hay nada que él pueda hacer más que rascarse el higo, su única responsabilidad (obviamente individualista) es su trabajo que lo usa como excusa para no hacer nada los fines de semana. Los sábados que yo solía tomar sol, ahora tengo que ir al supermercado; y cuando vuelvo con las bolsas no me ayuda con ninguna. Lo peor es cuando vengo de algún lado pensando en todo lo que le pedí que haga y seguramente no hizo. Llego al departamento y obviamente me encuentro con que yo tenía razón, ni siquiera descolgó la ropa cuando se largó a llover. Ahí enfurezco pero guardo mi bronca por dentro, mi rencor va creciendo y un día lo voy a dejar vegetal de tantos golpes que le voy a dar.
Sus domingos son un asco, todo el día enroscado en mis sábanas con Doritos y viendo la serie “Two and a Half Men” . Parase un zarrapastroso, un vago, un Homero que huele a donas. Ni hablar de las miguitas que deja, tan minúsculas que no las puedo levantar. Mejor, si fueran grandes se las haría tragar.
Cuando salimos a comer afuera con amigos o vamos algún cumpleaños, me gustaría quedarme en el departamento y disfrutarlo por unas horas. Pero siempre me termina convenciendo de que vaya con él, ya no vamos solos a ningún lado, ¡se duplicaron todos los eventos! Si antes me molestaba ir al cumpleaños de mi tía Enriqueta, ahora tengo dos tías mal orientas y dos días para pegarme un tiro. Lo más irónico de los programas compartidos es el momento de la torta, no por la torta en sí, de hecho las tortas me enloquecen el paladar. Lo que me enferma es que cuando yo ya tengo mi pedazo, que por cierto me lo sirven siempre chico, le ofrecen un pedazo a Pablo y él muy mal nacido contesta: “no gracias comparto con mi novia”. Ahora una pregunta: ¿con qué novia? ¿qué compartís? Me la quiero comer toda y solita. Ahora ya ni siquiera puedo comer una torta sin una cuchara ajena interfiriendo en mi camino.
Las pocas charlas que tenemos empiezan con “mi mamá me dijo…” todavía no logra aislarme de su complejo de Edipo. No me banco a mi suegra y él va creciendo similar a ella, ya hasta tiene sus mismas contestaciones de vieja ingrata.
Ya no lo admiro, ya no hago el amor, ya no me fumo un porro y me río. Al final mi día más feliz de la semana es cuando Pablo se va a jugar al fútbol con los amigos, porque no me jode, porque mi hábitat vuelve a ser mío.
¿Que pierde el mundo al perderme?
No tengo tiempo para detallar el lugar donde transcurre mi guerra, lo que les puedo decir es que resultó ser un lugar muy diferente del que imaginamos. La idea romántica que me consolaba del haber sido elegido, hoy se evapora en un rodaje de un guión sin género. Si alguna vez escucharon aquella frase que dice que el perdedor no se conoce hasta el final, promete una mentira que tuve el don de descubrir. El que pierde hoy soy yo, pero mucho más pierden los que vuelven habiendo ganado. El verdadero valor de la victoria se encuentra cuando se pierde y se logra recuperar; en ese caso ninguno se irá de esta batalla con triunfo alguno. Nosotros perderemos cosas del mundo, y viceversa, es una derrota triste pero compartida. En cambio ellos sólo dejarán acá lo que no quieren volver a llevar allá.
Si esta carta cae sobre manos contrincantes, pocas son las probabilidades que trascienda y llegue a su destino. Pero si llega, quiere decir que estas pavadas tienen sentido. Hay un soldado del equipo rival, quien juega a mi favor, se llama Humberto Gamberti. Con los muchachos le decimos “chusmeti”, en realidad es un tipo vicioso: necesita hablar de los demás compulsivamente. Lo más gracioso de chusmeti, es su generosidad, a través del lugar que nos deja ocupar en su vida sin que se lo pidamos. Esta vez le voy a jugar una apuesta a Gamberti, vamos a ver cuan lejos lleva mi carta si llega a encontrarla.
La sensación de una muerte cercana, crea la misma visión de un negocio perdido. Las personas se comportan idéntico, éramos un equipo ahora sólo somos cada uno por separado. La vida es como un escenario en el que nos subimos y disfrazamos de lo que no somos, acá en el infierno no hay duda que somos todos transparentes. Es triste saber que la verdadera esencia de las personas se descubre cinco minutos antes de tener que compartir lo que alcanza para uno. Mejor no aburro más con mis decepciones, un verdadero periodista no quiere publicar las crónicas de un cobarde. Las tropas asesinas, tan asesinas como nosotros, hoy nos darán un segundo papel: el de los asesinados. Como futura víctima, lamento no haber escrito más cartas pero agradezco que este mundo injusto me pierda. Para ustedes voy a ser el que les haga recordar la adrenalina que se siente al estar vivo, pero una noticia vieja al final del día. Seré un cliché que deprima, una lástima más de un mundo aferrado a la ignorancia del sufrimiento ajeno. Pero sin saber, me pierden a mí, un loco de la guerra y un amante de la ilusión del cambio. Yo soy una de aquellas personas que pensaba que iba cambiar el mundo con palabras. Que ironía la mía, me traicioné al aceptar venir acá y cambiar el mundo con mi muerte.
La tierra la pisan tantas personas, que cada una de ellas se transforma en un punto más perdido entre la muchedumbre. Quizás yo sea un punto más para algunos, pero por seguro seré una gran perdida para otros. Sin mí, esos otros no se volverán a reír sinceramente jamás; su ánimo afectará a otros y esos otros a otros. Entonces se encontrarán aquellos a quiénes yo significaba un punto más con los que aún muerto significo todo. Todos nos cruzamos en algún interés compartido, y lo que hoy no importa mañana puede ser historia.
martes, 15 de diciembre de 2009
ANGUS YOUNG
La primera ves que lo vi se esforzó para llegar a mí, y con sus ojitos me pidió que lo ayude.
Lo agarré y lo puse entre mis manos, quererlo me costó menos de lo que cuesta quererse a uno mismo.
Angus era muy pequeño, tenía la mitad del tamaño que la de sus hermanitos, todo indicaba que estaba enfermo.
La gente me decía que no me encariñe con él, pero yo no podía quedarme sin hacer nada, el me necesitaba y yo sola lo sabía.
Finalmente lo lleve a la veterinaria el problema eran los parásitos, lo estaban consumiendo por dentro.
Con paciencia y remedios logré que los bichos se alejaran de él, su ánimo mejoro e incluso empezó a comer. De noche lloraba y me despertaba, no me molestaba cuidarlo. Verlo jugar me dibujó una sonrisa inmensa en mi rostro, ¡mordía! como cualquier cachorro juguetón.
Cuando ya se encontraba estabilizado, empezó a toser, el síntoma ya no me gustaba. Mi presentimiento fue cierto: Angus tenía Moquillo.
El Moquillo es un virus el cual en la mayoría de los casos es mortal. Hay sólo un 10% que logran salvarse, mi pregunta es cuántas probabilidades existe de que Angus sea parte de ese porcentaje. Le compré un antibiótico, el cual no cura el virus pero le puede calmar la tos. Le cuesta respirar, duerme y no como nada en todo el día.
No puedo parar de mirarlo y pensar en que yo le prometí que lo iba a salvar…se que la culpa no es mía pero de todos modos me tortura la idea de que sufra.
Las personas suelen no entender mi relación incondicional con los perros, y ellos para mí son tan parte de mi vida como los humanos.
Angus es un cachorrito frágil e inocente, sólo pretende sobrevivir y pareciera que es mucho pedir.
En un mundo tan limitado yo lo encontré, ahora solo quiero salvarlo.
miércoles, 21 de octubre de 2009
Como cortar (separarse) pacíficamente
La persona que menos le importa:
La persona que menos le importa, es la que menos le afecta abandonar la relación. En este caso no importa quien haya tenido la decisión de dejar al otro, importa las razones por las que se ha tomado la elección de cortar.
Hay ciertas cosas que deberá evitar realizar y costumbres que deberá abandonar para no lastimar al otro.
1)No llamarlo para ver como está, ya que esto lo confundiría.
2)No buscarlo por aburrimiento.
3)No estar con otra persona enfrente del otro, porque lo lastimaría o peor aún le haría creer que es intencional.
4)No concurrir a los mismos lugares que el otro.
5)No hablar con los amigos/as del otro sobre la relación que tenían o los sentimientos actuales.
La personas que más le importa:
La persona que más le importa el otro, es la que no quiere alejarse de la otra persona y mucho menos terminar la relación. En este caso no importa las razones que tenga para no querer separarse, importa la voluntad que tenga para aceptarlo.
Hay ciertas las actitudes que debe tomar hacia el otro, pero sobre todas las cosas hacia uno mismo.
1) Llorar y hablarlo con las personas que considera más cercanas.
2) Realizar el duelo correspondiente
3) Evitar actitudes como no comer, fumar y tomar alcohol.
4) No buscar desesperadamente una persona que llene el vacío que dejó el/la otro/a.
5) No martirizarse con las canciones que escuchaban juntos o leyendo cartas viejas.
6) No averiguar de las actividades diarias, estado civil, palabras del otro.
7) No ponerse en situación de victima frente al otro.
8) No llamar al otro llorando pidiendo que vuelva, ni mandarle cartas o regalos.
9) En lo posible no frecuentar los mismo lugares que el otro.
10)Entender que no funcionó y no quemarse el cerebro que tubiera que haber hecho para que funcione.
Todas estas instrucciones son fáciles de comprender si las miramos desde una posición objetiva, lejos de nuestros zapatos. Cuando se está en el momento del hecho y es uno el único dueño de sus actos, es difícil tener la voluntad y la inteligencia de realizar lo que se debe. Los sentimientos, emociones y personalidad son los distintos atravesamientos que influyen a la hora de tomar decisiones. A lo que llaman mantener una postura políticamente correcta, no existe cuando se trata de relaciones; sean éstas físicas, espírituales, religiosas o imaginarias.
Como quitar un anillo atascado en un dedo
Juana entusiasmada acepta comprometerse pero le pone una condición: que su mejor amiga Charo sea la madrina del casamiento. El problema con la amiga de Juana es que Ramón no la puedo ni ver, prácticamente no puede estar en el mismo lugar que ella. La razón por la cual a Ramón no le gusta Charo es por su vulgar y agresiva forma de decir las cosas. Pero a pesar de esto, sabe que es buena persona por lo que aprueba la regla que propone Juana.
Al enterarse Charo, se pone muy contenta y ofrece comprar las alianzas como regalo de casamiento. Ramón esta de acuerdo a pesar de que esto no era parte del trato que había realizado con su mujer. Charo, al ser soltera, se encuentra desesperada por saber quien será el futuro padrino. El padrino resulta ser Felipe, un primo de Ramón. Charo no conoce a Felipe, esto sólo genera el crecimiento de sus expectativas.
Luego de 6 meses de planificación y organización, faltan dos semanas para el casamiento y tanto Juana, como Ramón están ansiosos por ver las alianzas. Charo les pide paciencia ya que su deseo más grande es sorprenderlos en la ceremonia.
Faltan sólo tres días para el casamiento y se realiza un ensayo dónde participan los novios y los padrinos. Charo se enamora a primera vista de Felipe y se propone conquistarlo durante los días restantes. Felipe, responde positivamente a los encantos de Charo; su forma de dirigirse a los demás, a diferencia de Ramón, le parece auténtica y excitante.
La noche antes del casamiento, Felipe la invita a salir a Charo. Salen a comer y a tomar un helado. Cuando Felipe la acompaña a la puerta de la casa, Charo le pregunta si se pueden probar los anillos para ver como quedan puestos. Felipe accede a probarse el anillo, el cual le queda esplendido y Charo queda estupefacta mirando la mano de su príncipe azul. Mientras observa la mirada de Felipe, se lo prueba ella sin siquiera mirar sus dedos, lo que provocó que se lo ponga en el dedo gordo.
Felipe se da cuenta de semejante torpeza y se ríe al mostrarle; Charo se da cuenta y se pone roja. Apresuradamente se da vuelta y abre la puerta de su casa, la cual queda entornada mientras lo saluda. Al cerrar la puerta se agarra el dedo gordo con el anillo puesto. Felipe escucha el ruido y vuelve hacia la puerta para ayudarla, entran dentro de la casa para buscar hielo. Después de un rato de hielo en el dedo, el dolor se calma pero el color piel se transforma en violeta. Felipe decide llevarla al hospital, los doctores no se esfuerzan en entender la turbia historia del anillo atascado en el dedo. Por el contrario lo único que intentan es evitar cortarle el dedo.
Mientras Charo se pelea con los médicos, Felipe lo llama a Ramón para contarle lo sucedido con el anillo. Ramón se vuelve loco ya que lo último que quiere es casarse con la inoperante de Charo. Promete no contarle nada a Juana para no preocuparla, a cambio le pide a Felipe que el anillo llegue sano y salvo a la ceremonia.
Los médicos llegan a la conclusión de cortarle el anillo con un serrucho, corriendo el riesgo de quitarle el dedo. Hablan con Felipe y le explican la necesidad de la autorización de Charo para realizar la “operación serrucho”. Felipe lo llama nuevamente a Ramón para pedirle una opinión y Ramón grita: “¡Pero si accede a la operación están atentando contra la salud del anillo!” y luego pregunta: “¿Quién me asegura que el anillo pueda arreglarse? Felipe tiene ganas de pegarle a Ramón pero no cree que Charo se haye en una situación en la que pueda ser defendida. De todas formas opta por cortar el teléfono y solucionarlo sin la ayuda de Ramón.
Felipe le explica a Charo,lo más pausado posible, la única solución acerca del anillo atascado en el dedo. Charo a pesar de no tener alternativa, se somete a la operación serrucho.
Empieza el Civil. Juana y Ramón, se encuentran en el centro de la sala frente al juez; en sus costados: Felipe y Charo. El padre los declara marido y mujer, llega el momento de ponerse las alianzas. Felipe le acerca una caja pequeña roja, Ramón la abre y encuentra las alianzas en perfectas condiciones. Ahora Ramón se le acerca a Felipe y le confiesa: “te debo una”, a lo que Felipe le contesta: “no te preocupes cuando me case con Charo, me lo devolves con el dedo a Juana”
Como entender la molestia cotidiana
Existen cuatro lugares dónde se los puede molestar a los individuos: primero, en el hogar; segundo, en el trabajo; tercero, en los espacios/transportes públicos; y finalmente, en la vida.
Circunstancias en el hogar:
La aspiradora, la maquina de cortar el pasto, las obras, un domingo a la mañana luego de una noche larga.
Los mosquitos, cuando estás comiendo un asado, tomando sol o durmiendo.
Gritos de una madre, cuando no se hizo lo que había que hacer.
Las preguntas de los padres, al otro día de salir con amigas/os.
La famosa frase “Es tu deber”, cuando no te felicitan por hacer algo bien.
Favores como: limpiar la pileta, ir al supermercado, etc. cuando se envidia el ocio ajeno.
La orden “apaga la luz que no nos sobra el dinero”, cuando todavía ni siquiera abandonaste el sector donde estabas utilizando la luz.
Los pequeños ruidos que se escuchan cuando estás solo en casa: la heladera que se prende, los sonidos de la madera del piso, el lavarropas, etc.
El queso mantecoso convertido en plástico, cuando lo vas a buscar a la heladera y no lo guardaron bien.
La falta de un ingrediente, cuando ya comenzaste a cocinar la torta.
El miedo y los nervios, cuando te estás bañando y crees que hay alguien atrás de la cortina.
El extractor del baño, cuando alguien se equivoca lo prende y aparte lo deja prendido por el resto del día.
La falta de jabón, crema de enjuague o shampoo, cuando ya estas bajo la ducha.
La poderosa imaginación, cuando te despiertas en la mitad de la noche, ves la sombra de una persona y en realidad es un perchero.
Circunstancias en la vida:
El “yo te dije que…”, cuando ya lo hiciste.
El tono con que pronuncian tu nombre, cuando hiciste algo mal.
La mirada de arriba a abajo, cuando te miran la indumentaria y no expresan opinión.
El no te miro no te escucho, cuando le estás hablando a alguien y no mira a los ojos.
El hablar, cuando nadie te presta atención
La ausencia de hamburguesas, cuando vas a MC Donalds a las 6 de la mañana y te ofrecen un tostado.
El robo disimulado, cuando ya habías visto en la bandeja del mozo el bocado que te ibas a comer y lo agarra el otro.
La poca comprensión del hombre, cuando a una mujer le viene el período.
El poco respeto de la mujer, cuando los hombres quieren ver un partido de fútbol.
La luz de la nafta encendida, cuando te subís al auto y te das cuenta que otra vez te dejó tu familia o tu marido, lidiando con la extensa fila de la estación de servicio.
Circunstancias en el trabajo:
Los pacifistas, cuando estás estresado.
Los estresados, cuando estresan al otro.
La culpa, cuando no la tuviste.
La indiferencia, con respecto a una propuesta.
La soberbia, cuando se esta en una mejor posición que otro.
El equipo, cuando no funciona.
La competencia, cuando te consideran parte de ésta.
La falta de ortografía, cuando ya enviaste el mail.
Circunstancias en los espacios/transportes públicos:
Los ventajeros, cuando te quitan el lugar donde habías planeado estacionar el auto.
Los perezosos, cuando en el colectivo no ceden lugar a aquellas personas adultas o embarazadas.
El que se saca los mocos, cuando el semáforo está en rojo.
El que fuma, cuando estás comiendo.
Los paseadores de perros, cuando dejan las necesidades del perro en la calle.
Todas estas circunstancias hacen el día a día de una persona. Se pueden enfrentar a través de dos caminos: uno, quejarse de manera crónica; o dos, aprender de todas aquellas cosas que molestan para luego no hacerlas. Si elegís el camino numero uno, estarás peleando por cambiar a los demás; si elegís el camino numero dos, estarás cambiándote a ti misma/o para mejor.
Como evitar desastres en año nuevo
Al modelo familiar ¿lo podremos atribuir al género clásico? Donde la noche de año nuevo en la mayoría de los casos depende de la relación del abuelo y la tía. Supongamos que la velada empieza en la galería de una casa, con las mágicas manos de María, la dueña del hogar, encendiendo las velas que están sobre la mesa. Se escucha el timbre y detrás de éste el ladrido de Patán. María le grita a su hija: “Abrí la puerta Lucía, y dale el tranquilizante al perro antes que te olvides”. Lucía abre la puerta y la familia Ingalls comienza a entrar: primero, la pareja de los ancianos: abuelo Mario y abuela Nene; luego, los dos hermanos de María con sus respectivas familias; por último, entra la hermana de la abuela Nene: tía Nidia. Dentro de este escenario ¿quién será el/la encargado/a de prevenir el desastre masificado? O mejor dicho ¿a quién habría que darle el calmante, a Patán o algún integrante de la familia? Son las 10 p.m. la cena esta servida, la tía Nidia comienza hablar. El abuelo Mario, no disimula las miradas terroríficas hacia abuela Nene, haciéndola responsable del comportamiento de tía Nidia. Lucía al visualizar la situación de alta tensión, decide sacar la lista que había realizado en caso de prever un futuro conflicto similar al del año anterior. La primera recomendación es “no darle la droga al perro”, ya que Lucía considera detestable la idea de “tranquilizar” a su perro, prefiere tranquilizar a su abuelo. La segunda recomendación es “en caso de notar al abuelo Mario gruñón con la tía Nidia, evitar la tentación de meterle el tranquilizante en su vaso de vino”. Lucía al pasar los dos primeros niveles de la lista, continúa comiendo y charlando con sus tíos. Son las 11 p.m. y la tía Nidia ya está borracha, Lucía lee la tercera recomendación “Si la tía Nidia se emborracha llevarla lo más lejos del abuelo Mario y en caso de alcoholemia elevado acostarla de manera que se duerma”. Lucía asimila su fracaso cuando al levantar la cabeza ve que la tía Nidia le esta tirando vino en la cara al abuelo Mario. El abuelo Mario comienza a gritar, la abuela Nene lo tranquiliza y Lucía moviliza a la tía Nidia hasta el sector de la cocina. En la cocina está María sirviendo el helado, Lucía le dice a la tía Nidia que ayude a María. Por supuesto que Tía Nidia le pone vino a las copas de helado. Son las 11: 45 p.m. y el abuelo Mario comienza hacer chistes referidos a la tía Nidia; Lucía lee la cuarta recomendación “si el abuelo Mario hace chistes, esta de buen humor; si los chistes son referidos a la tía Nidia, está borracho. En este caso rezar”. Son las 00 horas el abuelo acusa a la tía Nidia de lesbiana, abuela Nene se quiere divorciar de abuelo Mario , Patán quiere comprobar que tía Nidia no es lesbiana y se la empieza a montar. Lucía se ríe, hace un bollo con la lista y la tira. Los fuegos artificiales comienzan a estallar, llega el 2010.
Para el modelo familiar no hay instrucciones específicas, evitar desastres en año nuevo consiste en no angustiarse y reírse un poco más. Para esto se debe comprender que a veces la realidad supera la ficción. Y que la gran comedia buscada en el cine, muchas veces está en una simple noche de año nuevo.
El modelo amistad, nace en el límite y vive después de éste. Sabiendo esto ¿Podremos atribuirlo al género border? Los amigos suelen encontrarse una vez cumplidas las 00 horas y cuentan con unas copitas de ventaja. Hasta este preciso momento todo se entiende, ¿qué desastre habría que evitar? Son amigos, festejando juntos la llegada de un año nuevo. Ahora, ¿por qué la reunión comienza con un “feliz año” y termina en vagos recuerdos?
La ansiedad con la que se espera la noche de año nuevo, la energía con la que se empieza y la resaca con la que se termina son el recorrido animal que los humanos llevamos. ¿Cómo se evita despertar en los brazos de una ex? ¿Cómo se le explica a una novia que fue engañada? ¿Cómo se le explica a un padre que su auto fue chocado? ¿Cómo se explica uno mismo que la cama esta pillada? Todas estas preguntas pueden ser analizadas a partir de la siguiente historia:
Supongamos que Manuel, soltero de 22 años, después de las 00 horas planea juntarse con el grupo de amigos de rugby. El club de rugby en el que juega queda en el barrio de Flores. Manuel, después de tomar vino durante la cena familiar, agarra el auto del padre y se escapa para la fiesta que organizan en el club.
Al mismo tiempo Lucía, soltera de 20 años, después de despedir al abuelo Mario y a la tía Nidia, decide llamar a su amiga Martina. Martina, soltera de 21 años, la invita a la fiesta que hacen en el club de su novio Juan Cruz. Juan Cruz, 22 años, juega en el club de rugby de Flores igual que Manuel. A Lucía mucho no hay que convencerla, ya que Manuel es su vecino y le gusta desde que son chiquitos. Martina, agarra el auto del hermano y la pasa a buscar a Lucía, cuando Lucía la ve llegar le dice “Estas loca, si se entera que te llevaste el auto borracha te mata”. Martina se ríe y poca importancia le da al comentario de Lucía.
Cuando llegan a la fiesta se cruzan los cuatro y se saludan: Martina y Juan Cruz se dan un beso en la boca; Lucía y Manuel se saludan tímidamente con la mano a pocos metros de distancia.
Durante la fiesta, Manuel y Juan Cruz toman cerveza sentados en una mesa con todos sus amigos. Lucía y Martina, sentadas en la calle de la puerta de la fiesta, toman tragos y charlan con otros varones.
Son las tres de la mañana los jóvenes están a mil revoluciones, bailan, cantan, gritan y siguen bebiendo alcohol. Los cuatro están dentro de la misma pista de baile, la música suena fuerte recibiendo el 2010. Entre risitas y saltos Manuel se le acerca a Martina y le da un beso. Lucía al ver esto, se le acerca a Juan Cruz lo agarra de la mano y se lo lleva al auto del hermano de Martina. Se dan besos en el auto hasta que el ruido de un puño contra la ventana los frena. Es Martina con Manuel. Juan Cruz por un momento se da cuenta la torpeza de su acto y de tanta vergüenza decide escapar, arranca el auto del hermano de Martina y avanza hacia la calle. Martina, al ver esto, le roba las llaves del auto a Manuel y los comienza a perseguir. ¡BAM! chocan.
STOP AND REWIND.
Dentro de este contexto hay varias cosas que se pueden evitar, y el evitarlas, evitaría el desastre anteriormente contado. Apuesto que el día después de año nuevo ninguno de los cuatro recuerda haber hecho lo que hizo, pero desgraciadamente si se acuerdan lo que hizo el otro. Para evitar éstos catástrofes hay que tomar una posición, una conducta, en pocas palabras un estado sobrio.
Mientras que el primer modelo nos enseña la comedia de evitar desastres en año nuevo, el segundo nos enseña la tragedia de no hacerlo.
miércoles, 14 de octubre de 2009
SINOPSIS DE UNA MUJER ASESINA
Los documentos de identidad encontrados en los bolsillos de los dos cuerpos recostados indican los nombres de las victimas: Marco Abramovich y Sarah Goodman.
Marco, se encuentra vestido elegantemente en perfecta blancura salvo por la tasa negra rota delante de él; Sarah, bañada en sangre y un revolver en su mano izquierda.
Las autopsias dan los trágicos resultados del hombre envenenado y la mujer con una bala dentro del corazón.
El FBI descubre que los documentos encontrados no solo son falsos si no que su nacionalidad es Argentina. Sus verdaderos nombres eran Nahuel Peres y Lola Allande. Llaman como único testigo a Teresa Malbrán, quien a pesar de no haber presenciado el homicidio, es la única amiga íntima que tenían Marco y Sarah. Teresa parece saber lo que ocurrió pero no quiso hablar con nadie hasta realizar su declaración.
Teresa, en la presencia de 3 oficiales, se ve obligada a contar por fin la realidad de los hechos. En el mismo momento que comienza a relatar lo sucedido la historia vuelve a su principio con la bandera celeste y blanca, en un colegio y quince años antes del siniestro incidente.
Nahuel y Lola se conocen de uniforme infantil haciendo la fila para saludar a la bandera. Entre miradas una más seductora que la otra, se enamoran apasionadamente uno del otro pero hay un amor más grande que ya creció entre ellos: la ambición del poder. Esta competencia, empieza por un simple conflicto de liderazgos dentro de su grupo de amigos. Su relación avanza a medida que crecen y se convierte totalmente dependiente de sus logros personales. Su sobre exigencia los atrae pero al mismo tiempo los destruye como pareja. Cuando terminan el colegio el ambiente entre ellos se torna violento y deciden terminar para el bien de los dos.
Al estar los dos desdichados por el fracaso de su amor, individualmente se proponen dedicarse a sus carreras, la cual los dos por diferentes motivos eligen Publicidad. Su profesión los distrae pero no les ayuda a olvidarse del otro, acá es cuando toman separadamente una decisión sin retorno. Los dos pasan por operaciones, cambios de identidad, religión y se mudan a otro país. Sorpresivamente terminan en el mismo lugar sin reconocerse; este incierto lugar es Nueva York.
Empiezan a trabajar en la misma agencia de publicidad, la oficina se parece al cuarto del homicidio pero mas limpio. Lola, quien ahora se llama Sarah es directora de cuentas y paralelamente Nahuel, quien ahora se llama Marco, es director creativo de las mismas. Se vuelven a enamorar, sin saber quien realmente es cada uno. Marco y Sarah van de la mano pero empiezan a sentir cosas extrañas y ciertas actitudes traen devuelta esas figuras del pasado que querían olvidar. Marco comienza a tener un amante, quien resulta ser Teresa, la mejor amiga de Sarah. Dentro de este escenario Teresa se da cuenta que Marco es Nahuel, y que su amiga de toda la vida llamada Sarah es Lola, quien no conoce en lo más mínimo. No soporta el engaño ajeno y propio, lo envenena a Marco y le pega un tiro a Sarah. Por temor a ir a la cárcel transforma la escena haciendo parecer que Sarah asesinó a Marco y luego se suicidó.
martes, 22 de septiembre de 2009
La necesidad de hablar
Respeto el silencio, entiendo a la gente que prefiere no opinar o subjectar pero no comparto sus ideales.
El escuchar y aprender son deberes impuestos desde un principio por la numerología de Dios al darnos dos oídos y una boca. Pero al haber entendido esto el diálogo luego viene a ser nuestra herramienta de diferenciación y expresión ante el resto.
La gente, por temor, prefiere callarse antes de caer en las Islas Bermudas; y el miedo es sólo una actitud cobarde que este mundo no se puede permitir.
Si nosotros no levantamos la voz por lo que creemos justo, nuestros principios nunca se transmitirán a nadie.
Todos nos consideramos lo mismo: una persona indiferente, inútil e incompetente como para lograr un cambio. Pero aunque no lo creamos posible todos tenemos algo para aportarle a nuestro país: Argentina.
Los argentinos somos personas brillantes, persistentes, inteligentes y resistentes. Pasamos por mucho: la represión del 76, el sufrimiento de los diferentes gobiernos (uno más denigrante que el otro), la recesión, la inseguridad, la pobreza, la falta de trabajo, y la infinidad de crisis tanto económicas como sociales. A pesar de todos estos golpes seguimos de pié, algo se debería rescatar de nosotros mismos como ciudadanos.
Voy creciendo, escuchando a mis padres, a los profesores, a mis amigos, a profesionales, a los distintos partidos y nunca nadie cambia la percepción que se tiene de Argentina. Vivimos aterrados esperando un cambio, que sólo nosotros podemos construir. Se que el pensamiento resulta un poco exitista, pero peor es depender de los resultados.
No hay que ser conformista y adaptarse a la mediocridad que nos ofrecen porque hay un camino mucho menos llano que éste. Intentemos dejar nuestros intereses personales de lado, y empecemos a votar en torno a los orígenes de la problemática. Presentemos cuestiones como la falta de educación o situaciones que NO pueden estar sucediendo como la gente muriéndose de hambre en el interior del país.
Estamos revolucionados por el asunto de la ANSES, Ley de Medios, etc. y el gobierno sigue invirtiendo nuestro dinero en convencer a la oposición; cuando debería estar en los proyectos culturales, universidades, escuelas, hospitales y fundaciones sin fines de lucro. ¿Acaso nos estaremos volviendo unos pretenciosos individualistas, por lo cual proyectamos un futuro de retrógrados?
Demos esperanzas a este pueblo, demostremos un poco de humanismo y contagiemos una sincera prosperidad.
lunes, 7 de septiembre de 2009
El Prejuicio al Colectivero
Av. Niceto Vega, Buenos Aires. Un conductor, ex escritor, manejando un 140 por su camino rutinario.
Escucho una bocina, abro los ojos y despierto en el primer asiento de un 140. El colectivo frena en su parada y al estar mi cabeza apoyada sobre la ventana, mis ojos me muestran a Virginia en la esquina de enfrente. Sus 20 años de edad no disimulan su ansiedad tan sólo por cruzar la calle y alcanzar a un simple colectivo que se repite cada 10 minutos.
Miro para adelante y veo el semáforo en verde, el cual no le impide a Virginia alcanzar el colectivo. Mientras los autos la esquivan, se le cae un portafolio que pareciera ser de cuero, estoy casi segura que pertenece a su trabajo. Mientras Virginia lo levanta, noto que efectivamente lleva el logo de una empresa. ¿Por qué estará tan apurada?, pienso que esta llegando tarde a su facultad, si no ¿por qué habría de correr?...
Sube descontroladísima y dirigiéndose a mí caminando atiende su celular. Al atenderlo veo que el modelo todavía no llegó a nuestro país. Virginia comienza hablar y pronto descubro que no entiendo ni la mitad de las palabras pronunciadas; mi problema es que nunca aprendí ingles y menos británico. Ahora empiezo a dudar que Virginia se llame así, sin ir más lejos las iniciales que aparecen en su cartera: S.G denotan más un nombre como: Sarah Goodman.
Entre la monotonía de su voz y que no le entiendo nada, Sarah me deja de interesar; prefiero encontrar alguien más en otra esquina. Por un segundo me distrae la cara de concentración del colectivero, uno a veces quiere creer que están pensando, pero no, es sólo la misma cara de orto que tienen todos. De repente me mira por el espejo, me pongo tan nerviosa que cambio la dirección hacia Sarah, quien pega un grito de violación tal como un: “WWWWHHHHAAATT”. La miro, veo que corta y se sienta en el primer lugar vacío que dejan, el cuál estaba reservado para una pobre anciana. Se desplaza sobre el asiento, arremangándose la camisa mostrando su calor y cansancio. A pesar de su pulserita de oro blanco con una pequeña cruz de Jesús, de católica no tiene nada.
Sarah no debe estar yendo a la facultad, sus elegantes botas Hunter me explican que debe haber estudiando en un Harvard y que se tuviera que estar tomando un taxi en vez de un colectivo. Si bien los colectivos son un transporte público, es de muy mal gusto que alguien de tanto estilo tenga tan poca educación como para robarle el lugar a una jubilada que cobra 500 pesos de pensión por mes.
En realidad por mucho que la observo poco puedo descifrar a donde esta yendo, de hecho parece desear hacia alguien más que algún lugar. Tiene cara de preocupada, como si un amante llamado Hércules se le estuviera escapando en un avión que ella jamás alcanzara. Debe odiar los aviones, si no viniendo del primer mundo ¿Cómo elegir quedarse en un país como este? Quizá intenta ser argentina, pero solo las mujeres verdaderamente bellas y listas podemos serlo.
El colectivo se frena, el chofer debería cambiar de turno con el que cumple el próximo horario. Sin embargo se baja y le dice: “¿Queres que te cubra hoy?, todavía no decidí cuál de las dos va ser la protagonista: la que ignora a la vieja o la que me ignora a mí”.
lunes, 13 de julio de 2009
Situaciones Incomodas
Uno se cruza a un conocido, pero no tan conocido, ya que una vez cumplido el cordial saludo, surge la intrigante pregunta: ¿De qué le hablo? Y ahí comienza el nefasto diálogo:
- ¿Todo bién?
- ¿si vos? ¿estás estudiando?
- Si Publicidad, ¿vos?
- (sin saber si preguntar algo más sobre su estudio o responder lo anteriormente preguntado) Ah ¿enserio? Y ¿en dónde?
- etc.
Vamos a misa y en el momento del saludo de la paz, empezamos a chocarnos entre nosotros porque no sabemos si darle un beso al de al lado, al de en frente, al de atrás y el terrible cuestionamiento de ¿a este, le doy o no le doy? Porque capaz le voy a dar y el justo le va dar a otro.
Vas al doctor, esperas tu turno, hasta que el doctor pronuncia tu nombre y te hallas en su puerta sin saber si saludarlo con la mano, con un beso, o ¿con qué?? Es simplemente un humano porque carajo existe esa pregunta siquiera.
Una te pregunta: “¿me bancas en un preboliche con los amigos de Tato? (el chico que le gusta) y resulta que en el momento del acto el hijo de puta de Tato te tira un chamuye a vos y adelante de ella. Y cuando no sucede esto, pero por el contrario nadie se habla y sólo pensás por a dentro "Por favor que Pepita rompa el hielo". Pero claro cuando Pepita rompe el hielo, tenés que lidiar con que rompa cualquier tipo de código.
¿Y cuando dijiste algo que no tendrías que haber dicho? Y justo en ese fucking instante que está saliendo de tu boca ya te diste cuenta de la dimensión de tu error. Lo peor de eso es cuando todos te miran fijo, y a vos te dan ganas de decirles: “ya me di cuenta hermanos, dejen de mirarme”.
El silencio. Dicen que lo explica todo, pero realmente cuando sucede, ¿no te dan ganas de morirte? ¿Desaparecer? ¿Simplemente no estar…?. Y dentro de esta categoría se encuentra por supuesto aquella pregunta que nunca te contestaron y convivís eternamente con la duda de si te habrán escuchado, o si fue una boludéz haberlo preguntado en primer lugar.
¿Alguno de los que está leyendo esto trabaja? Y en ese caso ¿no es un parto la situación donde uno tiene que pedir permiso para “algo” donde ese algo signifique estar ausente? No sé ustedes pero yo la paso como el orto. Dejás pasar los días, y cada día donde decidiste pedirlo, lo dejás para lo último. Hasta que te encontrás en el borde del tiempo estimado para realizar el pedido (un día antes del día que debes realizar ese “algo”). Entonces, vas con las bolas en la garganta y finalmente cuando lográs que las palabras salgan de la cárcel, te dicen: “¿Por qué no me avisaste antes? Esas cosas me las tenés que decir con anticipación….”
Si alguna vez hiciste dedo debes entender lo feo e indescriptible que es cuando te levanta alguien que no esperabas o que no buscabas o que NO QUERÍAS!!!!
¿Y cuando lo hace alguien que no te habla? Nuevamente la presencia del silencio.
Estás viendo una película con tus papás o con alguno de los dos, y aparece una escena de sexo y pensás por favor que se corte la luz o que se cambie de canal. No necesito aclarar lo terrorífico que es cuando el momento lo comparte también tu novio.
Mandar un mensaje de texto a un destinatario equivocado, y darte cuenta que lo mandaste recién cuando te lo contestan, y el que te lo contesta es justamente el protagonista del mensaje.
Cuando hablas mal de alguien con una persona y esa persona es la prima, la hermana, o la novia y no encontrás un hoyo suficientemente “enorme” como para meterte adentro.
Y pensar que estos son solo ejemplos ¿no?